
Fotografía: Yahvéh Flores
El próximo 14 de junio se llevará a cabo una asamblea comunitaria en el pozo del Barrio Cuarto de Santiago Mexquititlán, en Amealco. El encuentro, convocado por el Concejo Autónomo y el Concejo Indígena de Gobierno de esa comunidad, tiene como propósito discutir la situación del agua en el territorio, denunciar actos de despojo y acordar acciones colectivas frente a lo que consideran una avanzada institucional y empresarial sobre los bienes comunes.
La reunión fue anunciada en una convocatoria pública dirigida a comunidades originarias de Amealco, organizaciones de Querétaro y otras entidades del país, así como a colectivos articulados en la Asamblea Nacional por el Agua y la Vida y el Congreso Nacional Indígena. El mensaje también hace referencia a la relación que este concejo mantiene con el EZLN y con procesos de organización indígena a nivel nacional.
Desde 2019, habitantes de Santiago Mexquititlán se han organizado de forma autónoma a través de asambleas y consultas internas. La formación de su concejo responde, de acuerdo con su testimonio, a una serie de tensiones crecientes en la región: la devastación ambiental del cerro de San Pablo, la extracción constante de agua mediante pipas operadas por personas ajenas a la comunidad y la falta de acceso regular al líquido para uso doméstico, entre otros temas.
Uno de los principales ejes de la asamblea será el uso y control del agua en la comunidad. De acuerdo con los organizadores, en los últimos años han documentado cómo los pozos de Santiago Mexquititlán son utilizados para abastecer a otras zonas mediante vehículos privados, sin que existan acuerdos con la población local. También señalan que algunas de estas prácticas han sido avaladas por autoridades estatales o municipales, sin mediar consulta previa.
En la convocatoria se señala que el tianguis tradicional del pueblo, organizado por habitantes de la región y de comunidades vecinas del Estado de México, ha sido objeto de presiones institucionales. El gobierno estatal, aseguran, ha intentado reordenar o desalojar el espacio bajo distintos argumentos, lo que ha generado fricciones con comerciantes que dependen de ese mercado para sostener su economía.
El documento también menciona el caso del templo del pueblo, donde se realizaron obras financiadas por autoridades locales sin la participación de la comunidad. Según el concejo, las modificaciones estructurales realizadas por personal ajeno provocaron afectaciones graves al inmueble.
Otro punto que será abordado en la asamblea es la presencia de inmobiliarias y empresas agrícolas —en particular, productoras de fresa— que, señalan, han comenzado a operar en las inmediaciones del territorio. Denuncian que estos proyectos están relacionados con la compra de tierras y el uso intensivo del agua, en una zona que enfrenta periodos prolongados de escasez para uso doméstico y agrícola.
La organización también expresa preocupación por divisiones internas que se han agudizado en los últimos años. Aseguran que algunos miembros de la comunidad han aceptado apoyos gubernamentales a cambio de respaldar proyectos de urbanización o despojo territorial. Este fenómeno ha sido descrito como una estrategia de cooptación que fragmenta la vida colectiva del pueblo.
Durante la jornada del 14 de junio se llevará a cabo el registro de asistentes, habrá diálogos entre representantes del concejo, miembros de la comunidad y visitantes de otras regiones. También se elaborará un acta de asamblea y se difundirá un posicionamiento público con los acuerdos alcanzados.
La asamblea se inserta en una serie de movilizaciones que pueblos indígenas de Querétaro han realizado en los últimos años frente a la expansión inmobiliaria, la privatización del agua y la presencia de megaproyectos. En junio de 2020, integrantes del concejo participaron en una protesta en la colonia 5 de Febrero, en la ciudad de Querétaro, donde fueron reprimidos cuando se manifestaban contra la posible concesión del servicio de agua potable a empresas privadas.
Santiago Mexquititlán es una de las comunidades originarias con mayor población ñäñho del estado de Querétaro. Su organización local se vincula con otras experiencias similares en la región Bajío y el centro del país, particularmente a través del Congreso Nacional Indígena.
La asamblea del 14 de junio no será una actividad aislada. Forma parte de un calendario de encuentros, foros y protestas convocadas por pueblos que se oponen a políticas extractivas y a proyectos considerados como amenazas a su territorio, autonomía y formas de vida.
