Fotografía: César Gómez


En El Borrego, una pulquería ubicada en Linda Vista, el ruido no lo hace solo la música. Lo hace también la urgencia. El Segundo Tokín por Palestina, programado para este 6 de junio, no es una fiesta más. Es una noche para gritar con guitarra, spoken word y punk, que hay miles de familias en Gaza resistiendo.

Por 30 pesos, bandas como Val, Diablo, Mona Vegana, Worms, Chekes, Relictuss, Lalito Lagañas y Legión Danieléz tocarán sin cobrar, además de spoken word. La entrada se convierte en ayuda directa: alimentos, medicinas, supervivencia. «No es una cifra, son personas», dirá Legión, uno de los participantes. La idea es apoyar directamente a 36 familias.

La iniciativa es parte de un trabajo constante y descentralizado de activismo llamado Querétaro por Palestina, el cual ha tomado fuerza con el tiempo. «Llegué a la colectiva cuando el genocidio se intensificó en 2023 y vi a la colectiva en la calle, informando, gritando, sosteniéndose», dice Dulce Zúñiga, una de las organizadoras. «Desde entonces, con Juan, me encargo de la colecta de firmas. Queremos que México rompa relaciones con Israel».

Cada fin de semana instalan una mesa en algún tianguis de Querétaro. A veces es San Francisquito, otras veces en la universidad Autónoma de Querétaro o en el Centro Histórico. Juntan firmas, reparten volantes, explican la causa. “Mucha gente se acerca a informarse, otras personas nos dicen cosas. Hemos tenido que aprender a mantenernos en calma. No estamos solos”.

La idea del primer toquín nació justo en el tianguis de San Francisquito. Joy y Dulce se encontraron ahí. «La primera vez fue el 16 de marzo. Vimos que funcionó y ahora vamos por este segundo esfuerzo. La meta: reunir lo que se pueda para enviar fondos a Gaza. No alcanza para evacuaciones, pero sí para sobrevivir otro día más», dijeron.

Julieta Avendaño organiza ciclos de cine en los tianguis culturales. También en espacios universitarios y foros independientes. “Las proyecciones son una forma de autogestión. Una parte de las ganancias se va directo a las familias palestinas. La otra, a sostener la lucha desde acá”.

Las acciones han sido variadas. Proyecciones, rifas, conversatorios, participación en foros. También protestas públicas, como la que realizaron frente a un Burger King, denunciando su financiamiento a Israel. “No solo es consumo: es complicidad”, señala Julieta.

Actualmente han mandado hacia Guadalajara, a través de otras organizaciones hermanas, alrededor de 2,500 firmas desde Querétaro, aunque la meta nacional es de 130 mil. “Vamos lento, pero seguimos. Lo importante es generar conciencia”.

Por su parte, Manuel Borja, de Mona Vegana, describe el evento como una respuesta ante “la emergencia derechista y colonialista que también se propaga en redes y en las calles. Hace falta más de esto, por más utópico que parezca”. Y aunque el evento se anuncia con música, lo que se mueve por debajo es otra cosa. Cuenta Legión: «Queremos compartir esa sonoridad. Es parte de lo que buscamos: que se entienda que no son 36 números, sino historias de vida fragmentadas que aún resisten”.

Este viernes 6 de junio, desde las 3 de la tarde hasta la medianoche, la pulquería El Borrego se convertirá en trinchera. Punk, hip hop, palabra hablada. Todo lo que se pueda decir con rabia, con ternura, con música. Porque si algo deja claro esta colectiva queretana es que la solidaridad no necesita permiso. Solo voluntad.

David Álvarez
davidalv1990@gmail.com
Sociólogo, periodista y gestor cultural. Dirige Proyecto Saltapatrás. Estudia la maestría en Derechos Humanos y Políticas Públicas.

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